En Colabora Birmania, como ONG que trabaja entre Tailandia y Myanmar (anteriormente llamado Birmania), creemos en el valor de los encuentros que conectan culturas. Este fin de semana hemos participado en Bangkok en la celebración del Día de la Lengua Española, un evento que fue mucho más que un mercado: un espacio de intercambio, descubrimiento y comunidad.
Durante todo el domingo formamos parte del evento, compartiendo con otras iniciativas, vendiendo productos hechos a mano por nuestros proyectos que apoyamos, libros y propuestas culturales en un ambiente lleno de vida.
Fue una oportunidad muy especial para acercar nuestra labor como ONG a nuevas personas, en un contexto diferente pero profundamente conectado con lo que hacemos: generar vínculos.
Uno de los aspectos más bonitos de la jornada fue descubrir la gran comunidad hispanohablante que vive en Bangkok. Pero, aún más, conocer a tantas personas que están aprendiendo español y que se acercaban con curiosidad, ilusión y ganas de practicar. Ese cruce entre culturas, idiomas y realidades creó un ambiente único que difícilmente se puede explicar, pero que se siente desde el primer momento.
Desde Colabora Birmania, este tipo de espacios nos permiten contar lo que hacemos en la frontera entre Tailandia y Myanmar, compartir historias de nuestros proyectos y dar visibilidad a la situación de la infancia refugiada. Todo ello en un entorno cercano, donde las conversaciones surgen de manera natural.
Participar en este evento ha sido una experiencia muy enriquecedora. Nos llevamos no solo visibilidad, sino también conexiones reales, nuevas miradas y la certeza de que el idioma puede ser un puente poderoso entre personas y realidades distintas.
Porque cuando las culturas se encuentran, nacen nuevas formas de entender el mundo


