Thant Zin, padre del Heavenly Home, es el reflejo más puro de lo que significa cuidar, proteger y construir futuro. En este Día del Padre, desde Colabora Birmania queremos poner en valor su historia, una historia que va mucho más allá de la paternidad biológica y que representa el corazón de nuestra labor como ong en Tailandia con la infancia refugiada de Myanmar (anteriormente llamado Birmania.)

En 2005, Thant Zin y Mama Lili tomaron una decisión que cambiaría la vida de más de 100 niños y niñas. A pesar de tener la oportunidad de marcharse a otro país y empezar una nueva vida, decidieron quedarse. Lo hicieron por vocación, por compromiso y por una convicción profunda: que ningún niño debería crecer sin un hogar ni oportunidades.
Así nació el orfanato Heavenly Home, un espacio que desde entonces se ha convertido en refugio, familia y esperanza para quienes no tenían nada.

A lo largo de los años, Thant Zin ha asumido un papel que trasciende cualquier definición tradicional de padre. Es guía, apoyo, referente y protector.
Su día a día está marcado por el cuidado constante de los niños, pero también por una visión clara: la educación es la clave.
Por eso, junto a Colabora Birmania, se trabaja no solo en cubrir las necesidades básicas, sino en garantizar que todos los niños tengan acceso a la escuela y puedan tener más oportunidades.

Gracias a este esfuerzo conjunto, el orfanato ha ido creciendo y mejorando, ofreciendo cada vez mejores condiciones de vida. Pero más allá de las infraestructuras, lo que realmente define Heavenly Home es el vínculo que se crea entre todos los que viven allí.
Thant Zin, padre del Heavenly Home, nos recuerda que ser padre no siempre tiene que ver con la sangre, sino con la decisión diaria de estar, cuidar y creer en el futuro de otros.
En este Día del Padre, celebramos su ejemplo y el de tantas personas que, como él, dedican su vida a cambiar la de los demás.
