Con la finalización del curso escolar y la llegada del verano en Tailandia vuelve nuestro proyecto Splash for Kids. Para Colabora Birmania, es mucho más que una actividad deportiva, es una herramienta de protección, aprendizaje y alegría para la infancia refugiada de Myanmar (anteriormente llamado Birmania) que vive en Tailandia.
Desde Colabora Birmania, a través de Splash for Kids, queremos garantizar 4 clases de natación a 200 niños y niñas de entre 5 y 25 años. Cada participante recibe un total de 6 horas de formación acuática a lo largo del programa, que se desarrolla entre marzo y mayo.
¿Por qué es tan importante este proyecto?
La realidad que viven muchos niños y niñas birmanos refugiados en Tailandia es compleja. Muchos crecen en orfanatos con recursos limitados. Otros asumen responsabilidades adultas demasiado pronto. La falta de actividades extracurriculares y de espacios seguros de ocio es una constante. En este contexto, el acceso a la natación no es un lujo, es una necesidad.
Además, vivimos en una zona con canales, ríos y piscinas sin suficientes medidas de seguridad. Saber nadar puede marcar la diferencia. Por eso trabajamos para que la natación no sea solo una actividad recreativa, sino también una habilidad vital.
Splash for Kids significa crear un entorno donde cada niño y niña pueda sentirse capaz, seguro y acompañado. En el agua no importan los miedos del pasado ni las dificultades del presente. Importa la confianza, el esfuerzo y la superación personal.
En cada clase vemos avances que van mucho más allá de la técnica: niños que pierden el miedo al agua, que aprenden a flotar, que se animan entre ellos, que celebran cada pequeño logro. Se fortalece su autoestima, su autonomía y también el vínculo con sus compañeros y profesores.
Desde Colabora Birmania creemos firmemente que la educación y la protección deben ir de la mano. Por ello, Splash for Kids forma parte de nuestra visión integral de apoyo a la infancia refugiada de Myanmar/Birmania en Tailandia.
Cualquier persona puede formar parte de este impacto, con una donación de 3€, lo que equivale a una clase de natación para un niño. Cada aportación nos acerca a que más niños tengan acceso a esta experiencia transformadora.
Porque nadar no es solo moverse en el agua. Es aprender a confiar, ganar herramientas para el futuro, y en definitiva, seguir construyendo oportunidades donde más se necesitan.


